viernes, 21 de noviembre de 2008

La presentación fue realizada por nosotros.

jueves, 23 de octubre de 2008

La FAM analizó el destino de los residuos sólidos

Casi una decena de intendentes de la Tercera Sección electoral volvieron a reunirse el lunes en la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM), en un encuentro que giró en torno a la problemática de los residuos sólidos urbanos, y en el que también estuvo presente el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Alberto Balestrini.

Al encuentro asistieron los intendentes de Presidente Perón, Aníbal Regueiro; de San Vicente, Daniel Di Sabatino; de Almirante Brown, Darío Giustozzi; de La Matanza, Fernando Espinoza; de Berazategui, Juan José Mussi; de Ensenada, Mario Secco; de Cañuelas, Gustavo Arrieta y de Florencio Varela, Julio Pereyra, quien preside la FAM.

Si bien todos los intendentes de la Tercera Sección fueron convocados, los jefes comunales de Lomas de Zamora, Jorge Rossi; de Avellaneda, Baldomero Álvarez, y de Esteban Echeverría, Fernando Gray; no asistieron al encuentro, al igual que el senador nacional José Pampuro, cuya presencia también estaba prevista.

La reunión tuvo como eje central la problemática del tratamiento final de los residuos sólidos urbanos y el funcionamiento del CEAMSE (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado), común a casi todos los municipios presentes, frente a la cual los mandatarios buscan una solución en conjunto.

“Los temas que abordamos son medio ambiente, la creación de nuevos consorcios, el armado de equipos de trabajo relacionados con el saneamiento y la obra pública, y el armado de la FAM de la provincia de Buenos Aires, donde van a participar las 8 secciones electorales, así que realmente ha sido una charla bastante fructífera”, precisó a Info Región el titular de la FAM, Julio Pereyra, quien además adelantó que se prevé una nueva reunión para dentro de 15 días.

A su vez, el Intendente de San Vicente detalló: “Se ha comenzado a trabajar en temas de medio ambiente y cuestiones comunes que tienen que ver con mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región, ya que nos unen muchos límites, como en el caso de Presidente Perón y San Vicente, que hemos sido un distrito único”.

En relación a la disposición de los residuos urbanos, Di Sabatino se mostró satisfecho con una iniciativa que comenzó a analizarse: “Me parece que vamos a llegar a una buena solución porque hemos hablado con Regueiro acerca de que cada partido ponga un pedacito y hagamos una planta en común”.

Por su parte, Regueiro elogió el trabajo de Pereyra y resaltó la presencia del vicegobernador bonaerense, sobre quien afirmó: “Está trabajando a la par nuestra”. “En Presidente Perón tenemos claras las prioridades: son la salud y el tema del medio ambiente”, puntualizó.

A su turno, el vicegobernador bonaerense remarcó los objetivos que persiguen tales encuentros: “Comenzamos estas reuniones con el fin de que cada intendente dé su opinión respecto a la problemática de cada distrito. Julio Pereyra tuvo la gentileza de invitarme a participar de la misma, a los efectos de ir recabando información. En la reunión de hoy hemos planteado temas puntuales como son los residuos domiciliarios y la salud, los más importantes que tenemos en todos los municipios”.

Además, resaltó la amplia convocatoria de intendentes, al tiempo que indicó que no se debe interpretar las ausencias de algunos como un hecho político. “Esto no tiene que ver con ninguna cuestión política”, afirmó.

Preguntas frecuentes sobre residuos

1) ¿Qué son los Residuos Sólidos Urbanos (RSU)?

Son aquellos residuos generados en domicilios particulares y todos aquellos generados en comercios, oficinas y servicios e industrias, que por su naturaleza y composición puedan asimilarse a los producidos en los domicilios particulares. No se consideran residuos sólidos urbanos los residuos patogénicos regidos por la Ley N° 154, los residuos peligrosos regidos por la Ley Nacional N° 24.051, y por la Ley N° 2.214, los residuos industriales regidos por la Ley Nacional N° 25.612 o las normas que en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el futuro las reemplacen. Tampoco son considerados RSU los residuos radioactivos y los residuos derivados de las operaciones normales de los buques y aeronaves.

Fuente: Ley 1854 de la Ciudad de Buenos Aires: “Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos”

2) ¿Cómo debo clasificar los residuos?

Los residuos generados se dividirán en dos categorías. Los secos (papel, cartón, metales, textiles, vidrio) y los húmedos (restos de comida, telgopor, pañales, cartones sucios, etc).

Secos (Contenedores color naranja)

Todos deben estar limpios, secos y sin restos de comida.

-Papel:
Diarios, revistas, hojas, papeles (impresos o no), sobres comunes o de papel madera, remitos, facturas, formularios, legajos, cajas, envases de papel, cartón, tetrabrick.

-Vidrio: Botellas, frascos.

-Metales: Latas de bebidas y conservas.

Húmedos (Contenedores color gris)

-Restos de comida, pañales descartables, envases y papeles con restos de comida.

-Servilletas, vasos y otros descartables sucios, celofán, envoltorios de golosinas plastificados, lamparitas, espejos, botellas o vasos rotos. Vajilla y macetas de cerámica o barro, trapos sucios.

- Composición Física de los residuos sólidos urbanos

Basura Orgánica

Los residuos de los alimentos constituyen el 33% de la basura que producimos, cuando no están mezclados con otros residuos, se pueden transformar en abonos de gran utilidad para la agricultura.

Los abonos orgánicos: Este tipo de abono sirve para mantener la fertilidad de la tierra. Hay distintos tipos de abonos orgánicos: COMPUESTOS, VERDES y de SUPERFICIE.

Abono compuesto: Lo llamamos COMPUESTO porque se logra con la mezcla de restos orgánicos (residuos de cocina, yuyos, paja, estiércoles, ceniza) y tierra.

-El abono verde: Se utilizan para el abono verde los restos de plantas, pasto, paja, hojas y ramas de poda. Una vez incorporadas a la tierra, aumentarán rápidamente su contenido en materia orgánica. Este tipo de abono es muy útil para las tierras malas o empobrecidas, éstas se vuelven más fáciles de trabajar.

-De superficie: Incorporado a la superficie, funciona como "manto", evitando la evaporación y protegiendo la estructura del suelo del impacto de las gotas de lluvia. También impide el crecimiento de yuyos. De esta manera, se harán menos necesarias las carpidas para desmalezar.

Plásticos: El 13.75 % del contenido de una bolsa de basura se compone de plásticos. Son en su mayoría envases de un solo uso y todo tipo de envoltorios y embalajes (botellas de PVC o PET, bolsas de polietileno, bandejas, etc). Si se entierran ocupan mucho espacio y requieren décadas y hasta milenios para degradarse. Si se opta por incinerarlos, originan emisiones de CO2, sustancia que contribuye al cambio climático, además de otros contaminantes atmosféricos muy peligrosos para la salud y el medio ambiente. El PVC es uno de los plásticos de uso más generalizado. Puede producir una elevada contaminación en su fabricación, y si tras su uso se incinera, genera sustancias tóxicas como dioxinas y furanos. Hay que recordar que los plásticos se fabrican a partir del petróleo. Por ello, al consumir plásticos, además de colaborar al agotamiento de un recurso no renovable, se potencia la enorme contaminación que origina la obtención y transporte del petróleo y su transformación en plástico.

Latas: La producción de latas es muy contaminante y sólo una pequeña parte se recicla. Casi siempre cuestan más que la bebida que contienen. El aluminio se elabora a partir de la bauxita, un recurso no renovable que se extrae principalmente de la selva amazónica.

Vidrios: Su dureza y estabilidad favorece la conservación de líquidos o sólidos. No necesita aditivos, por lo que no altera las sustancias que envasa, es resistente a la corrosión y a la oxidación y muy impermeable a los gases. El problema de este material radica en que se han generalizado los envases de vidrio no retornables, a pesar de que los recipientes de vidrio se podrían utilizar hasta 40 ó 50 veces, si antes no se rompen. Los envases de vidrio se pueden reciclar al 100%, pero no olvidemos que, en su reciclaje también se gasta energía y se contamina, lo que es un derroche tratándose de algo que perfectamente podría ser reutilizado una y otra vez, antes de reciclarlos.

Papel y Cartón: Son innumerables los objetos de consumo cotidiano envueltos en papel o cartón, por lo que estos materiales representan el 24,10% del peso y un tercio del volumen de nuestra bolsa de basura. Aunque se reciclan en buena parte y fácilmente, la demanda creciente de papel y cartón obliga a fabricar más pasta de celulosa, lo que provoca la tala indiscriminada de millones de árboles. De todas formas no todo el papel puede ser reciclado: el plastificado, adhesivo, encerado o el de fax no son aptos para su posterior reciclaje.

Bricks: Envases normalmente rectangulares, fabricados con finas capas de celulosa, aluminio y plástico (polietileno). Se utilizan para envasar jugos, vinos, salsas, productos lácteos y otros líquidos, ya que conservan bien los alimentos. Su peso y forma facilitan el almacenaje y transporte. Para elaborarlos se requieren materias primas no renovables y consumidoras de energía: el aluminio y el petróleo. Por la dificultad de separar el plástico y el aluminio no se pueden reciclar para producir unos nuevos.

Ranking verde de electrónicos

La primera edición del "Ranking Verde de Electrónicos" tuvo lugar en agosto de 2006. El ranking presenta la clasificación de los 18 principales fabricantes de computadoras, teléfonos móviles, televisores y videojuegos según las diferentes políticas de compuestos químicos, de recolección y reciclaje de los productos desechado.

7 Nokia - Claro líder después de mejorar su política de recogida de residuos electrónicos en India. Más información.
5,7 Samsung - Buena puntuación en los criterios de químicos y residuos. Más información.
5,5 Fujitsu Siemens - Nueva fecha para eliminar los retardantes de llama bromados y el PVC, pero sigue mal cuanto a reciclaje. Más información.
5,3 Sony Ericsson - Bien en cuanto a eliminación de sustancias químicas tóxicas y energía, pero muy mal en lo que respecta a reciclaje. Más información.
5,3 Sony - Bien en cuanto a eliminación de sustancias químicas tóxicas y con margen de mejora en energía. Más información
4,9 LG Electronics - Mejora la puntuación en materia de reciclaje y energía. Más información
4,7 Toshiba -Mejora su política en lo que se refiere a cambio climático, pero mal en lo que respecta a reciclaje. Más información
4,7 Dell - Baja en la clasificación debido a mala puntuación en materia de política climática. Más información
4,7 HP - Mejoría en la puntuación pero sigue sin ofrecer productos sin la mayoría de las sustancias químicas peligrosas. Más información
4,5 Acer - Bien en cuanto a la política de eliminación de sustancias químicas peligrosas, pero mal en política climática. Más información
4,5 Panasonic - Necesita mejorar su política de reciclaje y el porcentaje de energía renovable. Más información
4,3 Philips - La peor empresa en materia de reciclaje y sigue siendo penalizada por efectuar un lobby negativo en Europa. Más información
4,1 Apple - Progresa en la eliminación de tóxicos en nuevos productos, pero necesita mejorar su política de reciclaje y de energía. Más información
4,1 Lenovo - Nuevo programa de recogida en EE.UU, pero sigue sin ofrecer productos sin las sustancias químicas más peligrosas. Más información
3,7 Motorola - Es la única empresa de telefonía que no ofrece una fecha para eliminar las sustancias químicas más peligrosas. Más información
3,1 Sharp - Obtiene puntos en materia de eliminación de sustancias químicas, pero actúa mal en cuanto a reciclaje y energía. Más información
2,2 Microsoft - Muy mal en cuanto a reciclaje y energía. Más información
0,8 Nintendo - Cero puntos en la mayoría de los criterios excepto en gestión de sustancias químicas y energía. Más información

Un nuevo flujo de residuos peligrosos está emergiendo.

El “boom” del consumo mundial de aparatos eléctricos y electrónicos ha creado una explosión en la generación de este tipo de basura. Basura electrónica, e-waste, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), chatarra electrónica, etc. contienen metales pesados y sustancias químicas tóxicas persistentes en el ambiente. Como estos aparatos han sido diseñados utilizando tales sustancias, cuando son desechados, no pueden ser dispuestos o reciclados de un modo ambientalmente seguro.



Cada año, cientos de miles de viejas computadoras y teléfonos móviles son arrojados a basurales, rellenos sanitarios, o son incinerados. Miles de estos aparatos son exportados, muchas veces de manera ilegal, desde países industrializados, como la Unión Europea, Estados Unidos y Japón hacia países en desarrollo, especialmente Asia. En estos países, los trabajadores, (muchas veces niños), realizan el desmantelamiento y fundido de las partes de estos aparatos en condiciones precarias, y quedan expuestos a un “cocktail” de venenos y químicos tóxicos.

La velocidad a la cual esta montaña de productos electrónicos obsoletos está creciendo generará una crisis de enormes proporciones al menos que las corporaciones de la industria electrónica, que obtienen ganancias por fabricar y vender estos aparatos, asuman su responsabilidad. Es posible hacer productos limpios, durables, que sean actualizables, reciclables y fáciles de manejar al final de su vida útil y que no terminen como residuos peligrosos en basurales y rellenos contaminando el ambiente.

viernes, 17 de octubre de 2008

Organizaciones presentaron un plan alternativo para reducir la basura que genera la Ciudad de Buenos Aires


Buenos Aires, Argentina — Greenpeace, Fundación Ambiente y Sociedad y Fundación Ecológica Verde presentaron esta tarde a la Legislatura porteña el proyecto que plantea los criterios básicos según los cuales deberían redactarse los nuevos contratos del servicio de recolección de residuos de la Ciudad acorde a lo establecido por la Ley 1854 de Basura Cero.
La presentación de las organizaciones se da en el marco del próximo tratamiento del nuevo pliego del Servicio de Higiene Urbana que el Ejecutivo envió a mediados de agosto a la Legislatura, y que cosechó críticas de las organizaciones por no respetar la ley 1854.

En el modelo propuesto, las organizaciones exigieron que en el nuevo pliego se contemple el Sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos de forma completa, tal como lo expresa la Ley 1854 que incluye la doble contenerización total de la Ciudad para promover la separación de la basura en origen distinguiendo entre residuos secos y residuos húmedos; la instalación de seis centros verdes donde realizar la segunda etapa de separación; la ampliación de la diferenciación, a partir de 2009, de los residuos orgánicos y la puesta en marcha de una campaña de educación pública y sostenida para enseñar a los vecinos a reciclar y recuperar en origen.

"El nuevo contrato que plantea el Gobierno porteño con las empresas recolectoras, establece la fragmentación del sistema de gestión integral de residuos, lo que llevará al fracaso a la Ley de Basura Cero y a sus metas de reducción de basura. El plan de Macri establece la prestación de un servicio formal, el de las empresas que recolectan la basura y cobran por eso, y otro a menor escala que aún no está definido. De esta forma retiran los contenedores sin establecer un método superador para la disposición inicial ni la recolección diferenciada, intentando desarticular cualquier intento de gestión integral de residuos, la recuperación de residuos y el reciclado”, señaló Juan Carlos Villalonga, Director Político de Greenpeace.

Por otro lado, las ONG's ambientalistas reclamaron un criterio de facturación mixto basado en el "área limpia" como base y en la facturación por toneladas solo de los residuos recuperables (secos y orgánicos) que no tengan como meta la disposición final en rellenos sanitarios. Esta última parte de la facturación implica un incentivo a las empresas para cumplir las metas de reducción de residuos dispuestas por la Ley 1854 de Basura Cero.

Los ambientalistas denunciaron que el plan propuesto por Mauricio Macri para la gestión de residuos urbanos enviaría a los rellenos sanitarios más de 23 millones de toneladas en los próximos 12 años, mientras que de respetarse la Ley de Basura Cero y los criterios expuestos en la jornada de hoy esta cantidad sería reducida a menos de 7 millones.

"El criterio de facturación por tonelada recolectada sólo fomenta la generación de residuos que tendrán como destino final los rellenos sanitarios del Conurbano Bonaerense, generando más contaminación y enfermedades", señaló M. Eugenia Testa, Coordinadora de la Unidad Política de Greenpeace. Por su parte, Villalonga agregó: "Es imposible escindir el pliego de Higiene Urbana de la Ley de Basura Cero, los contratos deben ser diseñados en base a los criterios de la Ley, que establece metas de reducción de residuos claras y definidas”.

Los puntos principales del proyecto de las organizaciones para lograr el objetivo de reducción son:

•Se debe alcanzar una capacidad de selección y comercialización de 500.000 tn de RSU secos para el 2010.
•Se debe alcanzar una capacidad de tratamiento de residuos orgánicos de 200.000 tn para el 2010
•La ciudad se divide en cuatro zonas. El Ente de Higiene realiza el servicio en el área de los CGCP 12 y 13.
•Los RSU colocados en la vía pública pertenecen al GCBA. Las empresas no pueden reclamar por ella en caso de actividad informal de recuperación.
•Se debe realizar fuerte campaña para alentar la reducción en la generación de RSU. Apoyar y complementar nuevas normas nacionales de REP (responsabilidad extendida del productor) para diferentes productos y envases
•Contenedores dobles en toda la Ciudad desde 2009.
•La ciudad debe poner en funciones a 6 Centros de Selección para fines de 2008.
•Los contratos incluyen todos los circuitos de recolección de RSU (secos, húmedos, orgánicos, especiales).
•Se priorizará la formalización de los recuperadores en las actividades de recolección y transporte de RSU secos, actividades en los centros de selección y comunicación directa (“puerta a puerta”).
•Los promotores que realizan la comunicación directa con los vecinos y los trabajadores en los centros de selección serán parte de una misma unidad productiva que “cooperativizará” como bonificación extra anual lo obtenido por la venta de los materiales recuperados.

La Basura... ¿Un problema?


En la Ciudad de Buenos Aires la basura es uno de los problemas estructurales más importantes; a diario se entierran en rellenos sanitarios más de 5000 toneladas.

En Noviembre del 2005 la Legislatura aprobó la Ley 1854, conocida como “Ley de Basura Cero”. Esta norma define criterios de gestión de los residuos sólidos urbanos generados en la Ciudad de Buenos Aires y brinda las herramientas para generar la transformación que el actual sistema necesita con urgencia.

El plan propuesto por la Ley es la progresiva reducción de la cantidad de basura que se entierra mediante el crecimiento de las industrias asociadas al reciclado y recuperación de materiales y la reducción en la generación de residuos. Para el año 2010 deberíamos lograr la reducción del 30% del total de residuos enviados a los rellenos respecto de lo enterrado en el año 2004. Las demoras en la aplicación de esta ley son enormes.

“Basura Cero” permite compatibilizar virtuosamente economía, trabajo y limpieza ya que ofrece una solución para la crisis en la que se encuentran los rellenos sanitarios, que se agotan y son muy resistidos por los vecinos; genera una actividad económica que demanda una importante mano de obra y crea un circuito de materiales y energía eficiente y ambientalmente sustentable.

No a la Incineración


La industria de la incineración propone la quema de los residuos sólidos urbanos, los residuos hospitalarios y los residuos peligrosos industriales. Todas ellas, lejos de solucionar el problema de la basura, han generado nuevos problemas ambientales.
En mayo de 2001, Argentina firmó junto a otros 90 países el Convenio de Estocolmo, un acuerdo internacional para eliminar del planeta las cancerígenas dioxinas, compuestos muy tóxicos que son especialmente emitidos por los incineradores de residuos.

Para combatir la instalación de incineradores de residuos en Argentina se formó la Coalición Ciudadana Anti-incineración que reúne a organizaciones y ciudadanos preocupados por los impactos ambientales y sanitarios de estas tecnologías.

Por otro lado, el artículo 7 de la Ley de Basura cero (Ley 1854) de la Ciudad de Buenos Aires sancionada en Noviembre de 2005 por la Legislatura Porteña, prohíbe la incineración de residuos sólidos urbanos de la ciudad dentro de su jurisdicción o fuera de ella.


A pesar de haber sido aprobada por unanimidad de bloques, el 18 de Octubre de 2007, Greenpeace denunció públicamente que el entonces flamante gobierno electo de Mauricio Macri pensaba recurrir nuevamente a la incineración de residuos como modo de gestionar lo producido por la ciudad de Buenos Aires. Las intenciones de Macri fueron corroboradas el 1 de Noviembre de 2007 cuando el diario La Nación publica una nota que da cuenta de dichas versiones.


Finalmente y como producto de la presión de todas las organizaciones ambientalistas, el macrismo dio un paso atrás y decidió no modificar ni derogar el artículo 7 de la Ley de Basura Cero.

Los incineradores aportan gases de efecto invernadero a la atmósfera (responsables del calentamiento global) y son fuente inexorable de dioxinas y furanos, sustancias tóxicas con propiedades cancerígenas y teratogénicas que persisten en el medio ambiente y que se biomagnifican y bioacumulan en los tejidos grasos de los seres vivos.

Desde Greenpeace sostenemos que sólo con la aplicación de la Ley de Basura Cero se puede resolver con sustentabilidad el problema de los residuos. La incineración es costosa, peligrosa, y representa una falsa opción desde lo social, lo ambiental y lo económico.


Todas las etapas del sistema propuesto por la Ley son claves para el éxito del plan de Basura cero, ya que evitan que los distintos tipos de residuos se mezclen y contaminen entre sí. Manteniendo los materiales separados y limpios aumenta considerablemente el porcentaje recuperable y disminuye lo que se entierra.

El primer eslabón de Basura Cero es la correcta separación de los residuos allí donde se generan. Por eso Greenpeace quiere promover una correcta y responsable conducta de los habitantes de la Ciudad, al mismo tiempo que reclama por el cumplimiento de sus responsabilidades al Gobierno y al sector comercial. Los objetivos de Basura cero sólo serán alcanzados con un esfuerzo solidario de todos los sectores.

Greenpeace exige al Gobierno porteño la plena implementación de la Ley “Basura Cero”; la contenerización diferenciada del 100% de la Ciudad y la realización de una campaña masiva de educación que guíe a los vecinos en la separación de residuos en origen y en el correcto uso de los contenedores.

Las demoras en la aplicación de esta Ley son enormes y atentan directamente al cumplimientote la misma. “Basura Cero” permite compatibilizar virtuosamente economía, trabajo y limpieza ya que ofrece una solución para la crisis en la que se encuentran los rellenos sanitarios; genera una actividad económica que demanda una importante mano de obra y crea un circuito de materiales y energía eficiente y ambientalmente sustentable.